En diferentes estudios, uno de ellos realizado por Cummings, Hayduk, y Estabooks (2005), se demostró que los profesionales de enfermería que mejoraban las competencias propias de la inteligencia emocional, desarrollaban un menor cansancio emocional, menos síntomas psicosomáticos, mayor salud emocional, más satisfacción con su trabajo, y mayor conocimiento de las necesidades de sus pacientes, al contrario de los profesionales que no basaban su liderazgo en dichas competencias. Daniel Goleman describe la inteligencia emocional, como un proceso de aprendizaje, lento, y continuo que prosigue durante toda la vida, permitiéndonos aprender de nuestras experiencias.
La persona emocionalmente inteligente es capaz, de motivarse, ilusionarse e interesarse por los demás y la realidad que les rodea.
Nuestra profesión es susceptible a sufrir burnout( síndrome caracterizado por el cansancio emocional, la tendencia a ver a las personas con las que se trabaja como meros objetos, y por una reducción en la realización personal) , es muy importante que nos motivemos a llevar a cabo una consistente educación emocional.
Se entiende por educación emocional el proceso educativo, continuo y permanente, potenciando el desarrollo emocional, aumentando así los conocimientos y habilidades sobre nuestras emociones, capacitándonos para afrontar mejor los retos que nos plantean la vida personal y laboral y contribuyendo así al desarrollo de las
competencias emocionales que como personas y profesionales de la salud necesitamos.
El libro que me he leído relacionado con este tema es INTELIGENCIA EMOCIONL escrito por DANIEL GOLEMAN; encontrareis una sinopsis en la etiqueta de LIBORS

No hay comentarios:
Publicar un comentario